
¡Hola! Somos Tania y Juan y este es nuestro análisis de noticias de medioambiente de la semana. Hoy analizamos las tierras raras en Ucrania y el impacto climático en la producción de alimentos, y te contamos la historia de una mosca disfrazada de termita.
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TIERRAS RARAS EN UCRANIA
Tres años después de que Rusia invadiese Ucrania, la guerra ha entrado en una nueva fase impulsada por Donald Trump. Entre las muchas propuestas y reuniones que hemos visto estos días, hay una que nos ha llamado la atención: el intento de Estados Unidos de condicionar su apoyo a Ucrania a la explotación de minerales críticos en su territorio por valor de 500 000 millones de dólares.
El acceso a los recursos minerales ucranianos ha planeado sobre el conflicto desde el inicio y, de hecho, los gobiernos de Biden y de Zelenski ya tuvieron un acercamiento en este sentido el año pasado. Pero, ¿de qué hablamos exactamente?
Según el ministerio de Recursos Naturales de Ucrania, el país tiene 500 000 toneladas de litio (cerca del 3 % de las reservas mundiales) todavía sin explotar. Además, alberga algunos de los yacimientos más importantes del mundo de titanio, grafito, níquel y cobalto. Y tiene depósitos de tierras raras, elementos que en realidad no son raros, pero sí difíciles de encontrar en forma pura en la corteza terrestre.
¿Y para qué se usan las tierras raras? Sigue leyendo la newsletter en Substack.
UNA MOSCA FARSANTE
Tiene cara de termita, antenas de termita y forma de termita. Se comunica como una termita e incluso huele como una termita. Pero no es una termita. Un equipo de investigadores liderado por el Instituto de Biología Evolutiva (IBE) ha descubierto en Marruecos una nueva especie impostora: una mosca azul que consigue infiltrar sus larvas en los termiteros para aprovecharse de los cuidados de la colonia.
La evolución ha dotado a estas larvas de un disfraz perfecto, con una especie de cabeza no funcional ubicada en su cola, antenas y dos ojos falsos que en realidad son los orificios por donde respiran. Además, tienen la capacidad de comunicarse con las termitas y de imitar la señal química (el olor) distintiva de la colonia que ocupan, lo que les permite ocultarse de los soldados que patrullan el termitero en busca de invasores.
Y hay más. Termina Planeta Mauna Loa en Substack.
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