salud mental y cambio climático, más allá de la ecoansiedad

¡Hola! Este es nuestro análisis de noticias de medioambiente de la semana. Hoy te hablamos de los avances para reducir los residuos electrónicos en la Unión Europa, la conexión entre salud mental y cambio climático y la historia milenaria de gallinas y gallos.

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UNO PARA TODOS

Cada vez que abrimos la caja de un nuevo teléfono móvil suele esperarnos, lo necesitemos o no, un cargador. Esta semana y tras años de negociaciones, se ha dado un paso importante para evitar que esto siga siendo así.

La Unión Europea ha llegado a un acuerdo para imponer un puerto de carga único y universal para dispositivos electrónicos como móviles, tablets, auriculares y ordenadores portátiles, entre otros. Además, los compradores podrán elegir si quieren o no un cargador cada vez que adquieran un dispositivo nuevo.

Con esta medida, se busca reducir el volumen y el impacto de la basura electrónica. De acuerdo con la ONG ECOS, solo los cargadores de smartphones generan entre 11 000 y 13 000 toneladas de residuos electrónicos cada año en la Unión Europea. La cifra se multiplica por tres si tenemos en cuenta el resto de cargadores de aparatos electrónicos, desde ordenadores hasta cepillos eléctricos.

La medida entrará en vigor en otoño de 2024: para entonces, todos los dispositivos a la venta deberán tener un puerto USB-C. Esto incluye los de Apple, que ahora usan una tecnología diferente, Lightning.

Son buenas noticias para el medioambiente, aunque, como siempre, la propuesta no es del todo ambiciosa. Uno de los puntos más criticados es que se hace una excepción con los ordenadores portátiles, que tendrán margen para adaptarse a la norma hasta 40 meses después de su entrada en vigor. Es decir, hasta 2027.

CLIMÁTICAMENTE ESTRESADOS

El cambio climático y la destrucción de la naturaleza afectan a la salud y al bienestar de las personas. Lo hacen de forma física, mediante sequías que acaban con cosechas, inundaciones que fuerzan a las familias a dejar su hogar o nuevas enfermedades. Pero también lo hacen a nivel psicológico.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que sufrir directamente eventos meteorológicos extremos, ser testigos de la destrucción de nuestro entorno o experimentar un aumento de la inseguridad derivado del cambio climático tiene un impacto claro en nuestro bienestar mental.

Las consecuencias van desde el estrés crónico o las dificultades para mantener relaciones sociales saludables hasta la depresión o el abuso de sustancias. Además, el informe señala la existencia de trastornos nuevos que todavía deben ser estudiados, como la solastalgia (la angustia por el deterioro ambiental) y la ecoansiedad (el temor crónico a sufrir un cataclismo climático).

Al igual que sucede con otros efectos del cambio climático, no todos sufren los impactos psicológicos por igual. La OMS señala que las personas de bajos ingresos o con empleos inestables, los pueblos indígenas, los desplazados o los niños están en situación de mayor riesgo. Hoy, 1000 millones de personas sufren trastornos mentales en todo el mundo. En los países pobres, solo uno de cada cuatro tiene acceso a la asistencia necesaria.

un mapache intentando robar un huevo
Ladrones de mucho pelo

Los mapaches no son naturales de Alemania, pero se han adaptado a la perfección. El de la imagen intenta hacerse con el jugoso botín de un gallinero. Esta galería de National Geographic retrata a los grandes rateros del reino animal.

EL REY DEL CORRAL

Hoy hay más de 33 000 millones de gallos, gallinas y pollos en el mundo y su carne y sus huevos son habituales en las dietas. Sin embargo, esta especie de ave no siempre ha sido tan común. Un nuevo estudio señala que su domesticación comenzó 8000 años más tarde de lo que se pensaba, y que durante mucho tiempo fue un animal exótico y venerado.

Antes de que los pollos llenasen los corrales, vivían libres en las selvas tropicales del Sudeste Asiático. Su destino cambió cerca del año 1500 a.C., cuando empezaron a bajarse de los árboles para alimentarse de los granos de arroz de las cosechas. Así comenzó una domesticación que terminó expandiéndose, lentamente, por el mundo.

Esta nueva investigación calcula que llegaron a la Europa mediterránea alrededor del año 800 a.C., a través de las rutas utilizadas por los comerciantes griegos, etruscos y fenicios. Y aún tardaron mil años más en establecerse en climas más fríos, como los de Escandinavia, Escocia o Irlanda.

También tardaron en ser parte de la dieta. En un principio eran vistos como mascotas exóticas, que llegaban a ser enterradas con sus dueños. Se calcula que en Europa no empezaron a ser consumidos hasta los tiempos del Imperio Romano. Por cierto, el primo salvaje de la especie doméstica sigue viviendo en libertad en los bosques del Sudeste Asiático.

En pocas líneas
  • La Asamblea Ciudadana para el Clima en España, formada por 100 personas escogidas aleatoriamente, presenta sus recomendaciones al Gobierno. Menos aviones y más trenes, fin de las macrogranjas o abrir el debate del decrecimiento son algunas de ellas.
  • ¿Recuerdas el hundimiento del X-Press Pearl en Sri Lanka? El país sigue lidiando con las consecuencias de los 50 000 millones de pellets de plástico que iban en sus bodegas.
  • China extrae ilegalmente minerales y madera de especies amenazadas en la República Democrática del Congo, según una investigación de Planeta Futuro y El País.
  • La concentración de CO2 en la atmósfera es la más alta en cuatro millones de años. Según los datos del observatorio de Mauna Loa, ha alcanzado las 421 partes por millón, un 50 % más que en el siglo XIX.
  • Los Alpes son hoy un 80 % más verdes que hace 50 años. El aumento de la temperatura y de las precipitaciones ayuda a la vegetación a conquistar las zonas más altas.
  • Las especies de peces más feas de los arrecifes están más amenazadas que el resto. Sobre todo, porque las acciones de conservación apenas las tienen en cuenta.
  • La autoridad ambiental de Perú vuelve a sancionar a Repsol por el vertido de La Pampilla. La petrolera, que el año pasado tuvo un beneficio de 2500 millones de euros, acumula apenas 700 000 euros en multas por el accidente.
  • Los antepasados lejanos de las jirafas competían a cabezazos por el éxito sexual. Hoy, sus descendientes usan sus largos cuellos para impulsar sus cabezas como arma.
  • Si esperas pasar el verano a remojo, buenas noticias: la calidad de las aguas de baño en Europa sigue mejorando. Puedes buscar tu playa de referencia en este mapa.

Esperamos que hayas disfrutado esta edición de Planeta Mauna Loa. Si tienes comentarios, no dudes en escribirnos.

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