qué son los incendios de sexta generación

¡Hola! Este es nuestro resumen de noticias de medioambiente de la semana. Entre otras cosas, te hablamos de qué son los incendios de sexta generación, el riesgo que corren los defensores del medioambiente y la minería submarina.

Planeta Mauna Loa es una newsletter semanal sobre medioambiente. Si te gusta lo que lees, suscríbete para recibirla cada siete días de forma gratuita.

DE ÚLTIMA GENERACIÓN

Cuando la lluvia empezó a caer el pasado lunes en el valle del Genal (Málaga, España), los bomberos respiraron aliviados. Horas después daban por controlado el incendio de Sierra Bermeja, que había empezado a extenderse hacia el valle tras haber arrasado 9670 hectáreas. Además de los daños naturales, el fuego ha dejado un muerto y ha obligado a desalojar a más de 3000 personas.

El de Sierra Bermeja es uno de los primeros incendios de sexta generación de la península Ibérica. La principal característica de estos fuegos es que modifican la meteorología a su alrededor: liberan tal cantidad de energía que generan corrientes convectivas en el aire y nubes llamadas pirocúmulos, similares a las de las tormentas.

Todo esto facilita que el fuego reciba más oxígeno y arda con más virulencia. En Málaga, las llamas alcanzaron los 30 metros de altura y el calor podía sentirse a 200 metros del incendio. Con los medios humanos actuales, estos incendios son imposibles de extinguir hasta que las condiciones meteorológicas cambian con la llegada de una capa de aire frío o de lluvia, por ejemplo.

El aumento de la extensión forestal, el abandono del medio rural, la sequía y la gran cantidad de energía acumulada en la atmósfera por los gases de efecto invernadero están detrás de estos incendios de última generación. A pesar de que el número de fuegos y la extensión quemada decrecen año a año en Europa, los grandes incendios son cada vez más habituales. Estos dañan el entorno, pero, sobre todo, amenazan la seguridad de miles de personas.

  • La deforestación creció un 12 % a nivel mundial el año pasado, según Global Forest Watch. La situación empeoró en Brasil, pero mejoró en Indonesia y Malasia, donde la destrucción de bosques cayó por cuarto año consecutivo.
  • Un informe de la Universidad de las Naciones Unidas señala que los desastres medioambientales y los eventos climáticos extremos están conectados entre sí, aunque los separen grandes distancias.
  • La Niña podría volver a hacer acto de presencia a finales de año. A pesar de que es un fenómeno natural de enfriamiento, las temperaturas seguirán por encima de la media.

CUATRO POR SEMANA

2020 ha sido el año con más asesinatos a líderes ambientales de la última década. En total, 227 personas fueron asesinadas por defender la tierra y los ecosistemas de los intereses de empresas y gobiernos. Una media de cuatro por semana. Y esto es solo la punta del iceberg: antes de llegar al asesinato, son frecuentes la intimidación, la vigilancia, la extorsión, los abusos sexuales y otras vulneraciones de los derechos humanos.

Esta es la principal conclusión del último informe de la ONG Global Witness, que lleva recopilando datos sobre asesinatos de defensores de la tierra y el medioambiente desde 2012.

Colombia volvió a liderar por segundo año consecutivo la lista de países con más crímenes, con un total de 65. Allí, las amenazas y la violencia son frecuentes en multitud de contextos. En enero de este mismo año, el joven activista medioambiental Francisco Vera, de tan solo 12 años, recibió amenazas de muerte en Twitter en medio de un debate sobre el acceso a la educación en el país.

Junto a Colombia, México y Filipinas son los países que más asesinatos sumaron en 2020. El 70 % de las víctimas a nivel global eran personas que defendían los bosques de la deforestación y el desarrollo industrial. Y más de un tercio eran indígenas, a pesar de que estos representan solo el 5 % de la población mundial.

El panorama, concluye Global Witness, es sombrío. A medida que la crisis climática se magnifica y más personas se manifiestan en defensa del medioambiente, aumenta la violencia contra quienes buscan proteger su tierra y nuestro planeta.

  • La resistencia de los pueblos indígenas de América del Norte ha sido fundamental para detener proyectos de combustibles fósiles y evitar emisiones de grandes cantidades de gases de efecto invernadero durante la última década.
  • En la Guajira colombiana, el pueblo wayuu demanda que se rescaten los mangles de Musichi, deteriorados y agotados por el desvío de fuentes de agua y el incumplimiento de las normativas.
  • La semana pasada te contábamos que la desigualdad en la inmunización frente a la covid-19 pone en riesgo la asistencia de algunos países a la COP 26. Esta hemos sabido que Reino Unido ha empezado a enviar vacunas a los delegados de países en vías de desarrollo y se compromete a financiar sus posibles cuarentenas.
árboles monumentales de Italia
Un imperio monumental

A lo largo y ancho de Italia, más de 22 000 árboles monumentales están protegidos por su valor cultural y medioambiental. Algunos nacieron hace más de 2500 años, cuando la República de Roma daba sus primeros pasos.

BAJO EL MAR

En Papúa Nueva Guinea, 2020 era un año marcado en el calendario. En sus aguas, en las profundidades del mar de Bismarck, debería haber empezado el primer proyecto comercial de minería submarina del mundo. El plan contaba con varios informes de impacto ambiental en contra y acabó fallando por falta de financiación. Sin embargo, este revés no puso fin al sueño de extraer metales del fondo del mar.

Hasta la fecha, la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) ha autorizado una treintena de prospecciones mineras en los fondos oceánicos. El objetivo no es otro que explorar las llanuras abisales, los montes submarinos y las fuentes hidrotermales en busca de metales como el cobre, el níquel, el litio o el cobalto. Son materiales escasos cuya demanda se ha disparado, ya que son esenciales para el desarrollo de las energías renovables.

La minería submarina tiene el potencial de destruir hábitats y especies cuya desaparición podría alterar toda la cadena trófica de los océanos. Además, los sedimentos en suspensión, los posibles derrames, el ruido y la contaminación lumínica tendrían un impacto directo en ballenas, tiburones y atunes, entre otros animales.

Para evitarlo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha aprobado por mayoría la petición de una moratoria de la minería submarina y de una reforma de la ISA. El documento está apoyado por 81 gobiernos y 577 ONG y organizaciones civiles. Sin embargo, la autoridad de los fondos marinos se ha mostrado, por ahora, reticente a tener en cuenta la voz de científicos y conservacionistas.

En pocas líneas
  • Un proyecto escolar de Reino Unido analiza el agua de 14 colegios y encuentra niveles de plomo cinco veces por encima del máximo recomendado.
  • Descubren una nueva especie de boa en la isla de La Española. Es el primer hallazgo de este tipo en la República Dominicana en más de 130 años.
  • La empresa Colossal recauda 15 millones de dólares para devolver al mamut lanudo de la extinción. Sus científicos quieren crear un híbrido elefante-mamut en los próximos seis años.
  • Muchos pájaros cantan más al anochecer y al amanecer porque hay menos contaminación acústica y las temperaturas son más bajas, por lo que el sonido se transmite mejor y gastan menos energía para comunicarse.
  • La organización Sea Shepherd denuncia la matanza de más de 1400 delfines en un solo día en las islas Feroe. Ha sido durante la tradición anual del Grindadràp.
  • Mandíbulas, colmillos y aguijones de muchos insectos y arácnidos contienen metales pesados que los dotan de una dureza extraordinaria.
  • Kenia declara el estado de desastre nacional ante la fuerte sequía que deja en situación de riesgo alimentario a 2,1 millones de personas.
  • La prometedora máquina capaz de capturar CO2 y convertirlo en roca ya funciona en Islandia. Pero harían falta 8,5 millones de ellas para absorber todo lo que expulsamos cada año a la atmósfera.
  • Bruce es un loro neozelandés al que le falta medio pico, pero ha aprendido a usar piedras para acicalarse.
  • Investigadores alemanes enseñan a las vacas a “ir al baño” para evitar que el amoníaco generado por sus heces y orina contamine las tierras y se convierta en óxido nitroso, un gas de efecto invernadero.

Esperamos que hayas disfrutado esta edición de Planeta Mauna Loa. Si tienes comentarios, no dudes en escribirnos.

Y si te gusta lo que lees cada semana, acuérdate de recomendarnos. Es la mejor manera que tenemos de llegar a más gente.
¡Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Share via
Copy link
Powered by Social Snap