ola de calor en la India y Pakistán

¡Hola! Vamos con nuestro análisis de noticias de medioambiente de la semana. Hoy te hablamos de las consecuencias de la ola de calor en la India y Pakistán, la cara y la cruz de los bosques y el jardín submarino de Nemo que crece frente a las costas italianas.

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A LA ESPERA DEL MONZÓN

La India y Pakistán respiran. Los servicios meteorológicos de ambos países han retirado la alerta por altas temperaturas de la mayor parte del territorio. La ola de calor parece amainar en el subcontinente indio después de que, en los últimos días, los termómetros llegasen a rozar los 48 ºC. Aun así, durante esta semana, se superarán los 42 ºC en algunas zonas.

En Pakistán y la India, las olas de calor son habituales. Pero estos episodios se suelen ceñir a los meses de mayo y, sobre todo, junio. Este año, las altas temperaturas han llegado mucho antes. El mes de marzo ya batió el récord histórico de calor en la India y fue también uno de los más calientes en los registros de Pakistán. Durante los últimos 40 años, la frecuencia y la intensidad de las olas de calor no han dejado de aumentar en la región.

“Es prematuro atribuir este calor extremo solo al cambio climático. Sin embargo, es consistente con las predicciones. Las olas de calor son más frecuentes e intensas y empiezan cada vez antes”, señaló Petteri Taalas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial.

En función de la zona, las temperaturas durante esta última ola de calor han estado entre 5 y 8 ºC por encima de la media. Hablamos de una de las regiones más pobladas del planeta (solo en las 10 ciudades más calientes de la India viven cerca de 100 millones de personas) y también una de las más vulnerables.

Más allá de los riesgos directos para la salud humana, el calor extremo ha empeorado la calidad del aire en ambos países, ha disparado la demanda de electricidad (y, como consecuencia, de carbón) y ha echado a perder una parte importante de las cosechas de trigo.

  • Quizá hayas visto mapas que muestran que en la India se han superado los 60 ºC. No es cierto. En Maldito Clima explican cómo estas imágenes recogen la temperatura del suelo medida por satélites y no la del aire, que es la que nosotros sentimos.
  • Las olas de calor preceden a los meses del monzón en el Sudeste Asiático. Este año se espera que la temporada de lluvias sea algo más intensa de lo normal.
  • Las cordilleras cubiertas de glaciares del sur de Asia, conocidas como el Tercer Polo, proporcionan agua dulce a miles de millones de personas. Un informe de la ONU señala que se están calentando a un ritmo que duplica la media global.

LOS BOSQUES QUE CABEN EN CUBA

El año pasado, los líderes de 141 países firmaron un pacto para proteger los bosques. Sin embargo, muchas promesas han quedado en el papel. De acuerdo con el informe Forest Pulse: The Latest on the World’s Forests, del World Resources Institute, en 2021 se talaron más de 11 millones de hectáreas de superficie arbórea solo en los trópicos. Si las juntásemos, sumarían una superficie similar a la de Cuba.

Más de un tercio de esa pérdida se produjo en selvas tropicales primarias, aquellas con vegetación más antigua que almacenan enormes cantidades de carbono. Y más de un 40 % de la deforestación de estas selvas primarias tuvo lugar en Brasil. Los siguientes en la lista son la República Democrática del Congo, Bolivia e Indonesia.

¿Y para qué se talan todos estos árboles? Actualmente, una de las mayores amenazas es la ganadería. La industria transforma la selva en tierras de cultivo para producir alimento para el ganado y posteriormente vender su carne.

Esta misma semana, un informe de la FAO ha presentado la otra cara de la moneda: la importancia que tienen los bosques para ayudarnos a superar diferentes crisis, como la económica o la ambiental. El estado de los bosques del mundo 2022 señala tres grandes argumentos para proteger estos ecosistemas:

  • Frenar la deforestación evitaría la emisión de alrededor de 3600 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera cada año y ayudaría a proteger la biodiversidad.
  • Restaurar las tierras degradadas y aumentar la agroforestería podría impulsar la productividad agrícola. Además, podría absorber hasta 1500 millones de toneladas de CO2 equivalentes al año hasta 2050. Esto equivaldría a retirar de la circulación 325 millones de coches de gasolina cada año.
  • Explotar los bosques de forma sostenible y crear cadenas de valor verdes ayudaría a satisfacer la demanda de materiales y a crear oportunidades de empleo digno.
cangrejo ermitaño en una taza de colores
El refugio del ermitaño

Los cangrejos ermitaños no ocupan cualquier casa. Las eligen por su tamaño, peso, forma y color tras un cuidadoso proceso de selección que prueba su inteligencia. Lo explica en Twitter el biólogo Antonio J. Osuna Mascaró. 

UN JARDÍN SUBMARINO

A 40 metros de la costa de Liguria, en Italia, seis cúpulas transparentes centellean bajo el agua. A 10 metros de profundidad, en seis pequeños ecosistemas aislados, crecen tomates, pepinos, lechugas y, por supuesto, matas frondosas de albahaca. Es el jardín de Nemo, una estación submarina de investigación agrícola que cumple una década germinando en el Mediterráneo.

Las cúpulas no están posadas en el suelo marino, sino ancladas a poca distancia. Así, pueden tener aire en su interior al mismo tiempo que están en contacto con el agua por una abertura en la parte inferior. Dentro de ellas, la temperatura y los niveles de radiación solar son estables y la presión (el doble que en la superficie) acelera el crecimiento.

Además, al ser ecosistemas aislados del exterior, no hay plagas, por lo que no es necesario usar pesticidas, mientras que el agua dulce que necesitan las plantas se genera a través de la evaporación del agua salada y su posterior condensación. Esto hace que la demanda energética y de fitosanitarios sea baja.

El objetivo del jardín de Nemo es desarrollar un método de agricultura  alternativo. No tanto para su uso a gran escala, sino para aquellas zonas donde las condiciones ambientales o económicas hacen muy difícil el cultivo. El proyecto ha sido fotografiado por Giacomo d’Orlando y ha resultado finalista de los Sony World Photography Awards con esta imagen.

jardín submarino de Nemo, fotografía de Giacomo d'Orlando
En pocas líneas

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