Amenazas de los suelos

¡Hola! Este es nuestro análisis de noticias de medioambiente de la semana. Hoy toca hablar de Shell y el futuro del petróleo, la contaminación plástica y otras amenazas de los suelos y de los carballos centenarios del Bosque del Banquete de Conxo.

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MEJOR BAJO TIERRA

Tras dos décadas de prospecciones, el proyecto petrolífero de Cambo, en aguas de Reino Unido en el mar del Norte, se tambalea. Shell, que tenía una participación del 30 % en la futura explotación, ha anunciado que se retira. Lo hace ante las dudas sobre la rentabilidad económica del proyecto y sobre las condiciones finales que impondrán el gobierno del país y el de Escocia.

Para el resto de inversores, que la cuarta mayor petrolera del planeta abandone Cambo es un revés importante. Contaban con la experiencia de Shell para explotar un yacimiento de más de 200 millones de barriles de crudo. Mientras, la compañía sigue explorando otras opciones: finalmente ha conseguido la autorización para buscar petróleo en la costa de Sudáfrica (a pesar de las protestas de las que te hablamos la semana pasada).

Más allá de las dudas financieras que puedan estar detrás de la decisión de Shell en el mar del Norte, la gran pregunta sobre la mesa es qué hacemos con todos los combustibles fósiles que aún siguen bajo tierra. Si el objetivo es frenar el cambio climático, la ciencia tiene clara su respuesta: dejarlos allí.

Si usásemos el petróleo de los yacimientos conocidos, pero no explotados (como el de Cambo), la temperatura media subiría 0,6 grados Celsius extra a final de siglo. Haciendo lo mismo con el gas, 0,2 °C. Y si lo hiciésemos con el carbón, otros 2 °C. Es decir, si queremos limitar la subida de la temperatura global a 1,5 °C (hasta la fecha ha subido 1,1 °C), estos combustibles deben permanecer enterrados.

Además, una prohibición global de abrir nuevas explotaciones beneficiaría a la industria petrolera, tal como sostiene la propia Agencia Internacional de la Energía. Dibujaría un horizonte de descarbonización bien definido y daría certezas a un sector que afronta un futuro, sí o sí, complicado.

  • El impacto de la industria petrolera pasa desapercibido en África. Durante los años 2002 y 2012, se produjeron más de 18 000 vertidos de petróleo en el golfo de Guinea. La mayoría no fueron comunicados oficialmente y nadie asumió responsabilidades.
  • Un estudio señala que el Ártico empezará a recibir más lluvia que nieve a lo largo de este siglo como consecuencia del cambio climático. Esto aumentará la erosión del permafrost y cambiará la composición del océano.
  • En este Ártico cambiante, una especie oportunista se está aprovechando del retroceso del hielo marino: la orca. Estos mamíferos cazan en zonas que antes estaban heladas todo el año, donde pillan a sus presas desprevenidas.

UN SUELO DE PLÁSTICO

Cuando hablamos de medioambiente pensamos en los árboles, los océanos o los animales. Pocas veces prestamos atención al suelo, a pesar de que es la base de la vida y el hogar de una cuarta parte de la biodiversidad del planeta. Del suelo obtenemos alimentos y materiales, es el segundo mayor sumidero de carbono después de los océanos y un elemento clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas.

Sin embargo, cuando la gestión y el uso del suelo no son los adecuados, este pierde la capacidad de ofrecer estos servicios ecosistémicos. Actualmente, los suelos de todo el planeta están sometidos a amenazas como la desertificación, la deforestación, la urbanización, la erosión o la salinización. Esta última afecta ya a más de la mitad de las tierras de países como Uzbekistán.

Y no nos olvidamos de la contaminación. La presencia de plásticos y microplásticos en los mares y ríos de todo el mundo llama nuestra atención desde hace décadas. Sin embargo, un nuevo estudio de la FAO señala que la tierra en la que cultivamos nuestros alimentos tiene aún más cantidad de residuos plásticos que los océanos. Aunque queda mucho por investigar, la presencia de microplásticos en los suelos agrícolas supone una amenaza potencial para la seguridad alimentaria, la salud de las personas y el medioambiente.

  • Entre el 60 y el 70 % de los suelos de México están degradados. La pérdida de vida microbiana, por otro lado, afecta al 100 %.
  • Un estudio realizado en Estados Unidos concluye que el país es el mayor generador de residuos plásticos del mundo. Produce 130 kilos por persona al año.
  • Una ballena puede consumir más de tres millones de microplásticos al día. Lo demuestran los 21 microfragmentos encontrados por cada seis gramos de excrementos de rorcuales.
El vuelo del chimpancé

Felix y Mara viajan hacia un futuro seguro, pero lejos de su familia. Casi todo su grupo murió a manos de los furtivos en la República Democrática del Congo. Su rescate ha sido elegido como una de las mejores fotos de 2021 de National Geographic.

EL CARBALLO DEL AÑO

Es 2 de marzo de 1856 y en Santiago de Compostela todo está listo para el Banquete Democrático de Conxo. A la sombra de robles centenarios, artistas y estudiantes sirven la mesa a artesanos y obreros. Se trata de un acto de fraternidad y rebeldía para conmemorar los 10 años del levantamiento de los mártires de Carral contra la dictadura del general Narváez.

De los más de 1000 robles que llegaron a poblar aquella carballeira, hoy conocida como el Bosque del Banquete de Conxo, apenas quedan 40. La mayoría fueron destruidos por sucesivos incendios o talados sin control durante la segunda mitad del siglo XIX. Tal fue el impacto de su desaparición, que incluso Rosalía de Castro les dedicó un poema: Los Robles.

Bajo el hacha implacable, ¡cuán presto
en tierra cayeron
encinas y robles!
Y a los rayos del alba risueña,
¡qué calva aparece
la cima del monte!

Sus versos nos sirven hoy para celebrar que uno de los supervivientes, un roble de más de 250 años, con un tronco de cuatro metros de perímetro y 30 metros de altura, ha sido elegido como candidato español al árbol europeo del año. Y, también, para recordar que ni la destrucción de los bosques ni la defensa del medioambiente son exclusivas de nuestro tiempo.

En pocas líneas
  • El plancton de los océanos jugó un papel fundamental para facilitar el movimiento de las rocas y la formación de las montañas hace 2000 millones de años.
  • La policía chilena investiga el asesinato de la activista medioambiental Javiera Rojas, defensora de la naturaleza y de los derechos indígenas.
  • Tras casi cuatro décadas de recuperación, el lobo rojo vuelve a estar cerca de la extinción: solo quedan 20 ejemplares en libertad en Estados Unidos (y en el mundo).
  • Misión Tiburón es un proyecto que buscareforestar los manglares del golfo Dulce, en Costa Rica, para salvar de la extinción al tiburón martillo.
  • La Comisión Europea decide llevar a España ante el Tribunal de Justicia, al considerar que no ha hecho lo suficiente para evitar la contaminación por nitratos provenientes de la ganadería y la agricultura en zonas como el Mar Menor.
  • Vodka, relojes o proteínas: las cosas que están empezando a hacer algunas empresas con CO2 extraído del aire.
  • China alteró la meteorología para crear lluvias y limpiar el aire de Pekín antes del centenario del partido comunista, el pasado mes de julio.
  • La ley que considera a los animales seres sintientes ha recibido el apoyo final del Congreso en España.
  • Tras la recuperación de un arrecife de coral, regresa su banda sonora. Escucha la algarabía de los peces en su vuelta a casa.

Esperamos que hayas disfrutado esta edición de Planeta Mauna Loa. Si tienes comentarios, no dudes en escribirnos.

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