Ola de calor en los polos

¡Hola! Este es nuestro análisis de noticias de medioambiente de la semana. Seguimos con las implicaciones de la invasión de Ucrania y hoy te hablamos del fracking, además de la olas de calor simultáneas en ambos polos y la insostenibilidad de parte de la industria de la moda.

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LA FRACTURA DEL GAS

Las sanciones impuestas a Rusia por la invasión de Ucrania han desatado una crisis global que ya estaba en ciernes antes de la guerra. La subida de precios, las protestas sociales y los problemas de suministro comparten una causa común: la dependencia de unos combustibles que escasean. Pero la respuesta de la Unión Europea y Estados Unidos no ha sido buscar alternativas, sino buscar más gas y más petróleo.

El país norteamericano incrementará su producción de gas natural un 20 % a lo largo del año. Buena parte del mismo, licuado y transportado en buques a través del Atlántico, acabará en el Viejo Continente. La Unión Europea prevé importar un 65 % más de gas estadounidense en 2022, aunque esto apenas suplirá el 10 % de lo que compra ahora a Rusia.

¿Y de dónde sacará el gas Estados Unidos? Del fracking, una técnica de extracción que consiste en fracturar la roca en que se aloja el gas mediante la inyección de agua, arena y productos químicos a elevada presión. La UE rechaza este proceso dentro de sus propias fronteras por su baja rentabilidad y su alto impacto ambiental. Varios países, incluído España, han prohibido su uso por ley.

El fracking ha sido poco rentable hasta que los precios del gas se dispararon y el interés de la industria fósil por la fractura hidráulica se reavivó. De hecho, el Gobierno de Biden, a pesar de sus promesas climáticas, ya ha superado al de Trump en el número de permisos de perforación concedidos. Por ahora, parece que la salida a una crisis causada por los combustibles fósiles pasará por más combustibles fósiles.

  • Una alternativa es reducir el consumo de gas y petróleo. La Agencia Internacional de la Energía ha presentado un plan con 10 acciones para lograrlo, como abaratar el transporte público o conducir más despacio.
  • Otra opción es recuperar la importancia del tren como transporte de mercancías. En este sentido, España ha recibido el visto bueno de la UE a un plan de 120 millones de euros para revitalizar los ferrocarriles de carga.
  • El Gobierno de Estados Unidos ha presentado ya su propuesta presupuestaria para 2023. Incluye 45 000 millones de dólares para luchar contra el cambio climático, pero ninguna medida concreta para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

FRÍOS, PERO CADA VEZ MENOS

A principios de marzo, la plataforma de hielo de Conger, en la costa este de la Antártida, parecía estable. Dos semanas después, esta inmensa superficie de 1200 kilómetros cuadrados había desaparecido, transformándose en un mar de miles de icebergs. La plataforma llevaba al menos 50 años desintegrándose, pero nadie esperaba su colapso en una de las regiones antárticas más estables hasta la fecha.

El evento ha coincidido con una ola de calor sin precedentes en el polo sur. Una masa de aire cálido y húmedo atrapada sobre el continente helado elevó las temperaturas hasta 40 grados Celsius por encima de lo normal. En la base Concordia, a más de 3000 metros de altitud y en medio de la Antártida, se alcanzaron los -11 °C el 18 de marzo, cuando lo habitual es no superar los -50 °C.

De forma paralela, y sin aparente relación con lo que sucedía en el polo sur, el Ártico experimentó condiciones similares. Las anomalías en los termómetros fueron especialmente acusadas en el norte de Groenlandia y en las islas Svalbard, donde las temperaturas estuvieron por encima del cero durante varios días. Lo normal en esta época del año es que no superen los -10 °C.

  • La Gran Barrera de Coral sufre su sexto evento de blanqueamiento masivo en los últimos 20 años debido al calor. Está sucediendo a pesar de que Australia se encuentra actualmente bajo la influencia de La Niña, un fenómeno natural de enfriamiento.
  • La subida del nivel del mar pone en riesgo la línea de tren de cercanías más utilizada de Cataluña, heredera de la primera vía construida en España.
  • Visualizar cómo se está calentando el planeta puede ser complicado. Este vídeo de la NASA resume, en poco más de un minuto, 140 años de cambio climático.
osos polares en edificios abandonados de Rusia
La mudanza del oso polar

Una estación meteorológica abandonada en la isla rusa de Kolyuchin, en el mar ártico de Chukchi, se ha convertido en un refugio inesperado. El fotógrafo Dmitry Kokh ha retratado a sus nuevos inquilinos, los osos polares.

OTRA REVOLUCIÓN DE ABRIL

El 24 de abril de 2013, el derrumbre del edificio Rana Plaza de Bangladés acabó con la vida de 1134 personas e hirió a 2500. La mayoría eran empleados de fábricas de ropa que cosían, en condiciones precarias, para marcas occidentales como Mango, H&M o Inditex. Los habían obligado a seguir trabajando a pesar de que se habían detectado importantes grietas en el edificio de ocho plantas y de que las autoridades habían aconsejado su desalojo.

La noticia del accidente (ni el primero ni el último de este tipo) dio la vuelta al mundo. Una de las consecuencias fue la creación de Fashion Revolution, un movimiento global que exige transparencia y ética en el mundo de la moda. Desde entonces, cada 24 de abril se conmemora el Fashion Revolution Day en recuerdo de las víctimas del Rana Plaza.

Este año, el evento tiene como lema Money Fashion Power. Nos recuerda que las personas y el planeta están pagando el precio de la moda rápida, basada en la explotación y el despilfarro, mientras las ganancias van a los bolsillos de unos pocos. La industria de la moda es, de hecho, la segunda más contaminante del mundo. Produce más emisiones que todos los vuelos y envíos marítimos internacionales juntos.

Además, la cultura de usar y tirar ha generado dinámicas dañinas para el planeta. Confeccionar un par de pantalones vaqueros implica el gasto de 7500 litros de agua, la cantidad que una persona bebe a lo largo de siete años. Y, cada segundo que pasa, se entierra en el mundo un volumen de textiles suficiente para llenar un camión de basura. 

Consejos para vestir de forma más sostenible, con Sònia Flotats

Muchos nos habéis pedido consejos para vivir de forma más responsable con el medioambiente y, aprovechando el mes de Fashion Revolution, hemos decidido empezar por nuestra ropa.

Sònia Flotats, fundadora de So Good So Cute y experta en moda sostenible, nos ha preparado diez recomendaciones que compartiremos en las próximas newsletters. Vamos con las dos primeras (¡muy sencillas!):

  1. No te obsesiones con la sostenibilidad. Los cambios no llegan de un día para otro. Sencillamente, toma conciencia de tus compras. ¿Realmente necesitas esa prenda? Si es así, adelante, cómprala y disfrútala. Si no, ahórratela (y ahórrasela al planeta).
  2. Antes de ir de compras, revisa bien tu armario y haz una lista con aquello que de verdad necesitas. Si no te hace falta, piensa un segundo: ¿para qué comprarlo?
En pocas líneas

Esperamos que hayas disfrutado esta edición de Planeta Mauna Loa. Si tienes comentarios, no dudes en escribirnos.

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